Como para muchos mexicanos, la curiosidad de conocer la nieve, jugar guerritas y bajar a toda velocidad en trineo… es bárbara. Fue por eso que se organizó el plan de ir al Nevado con los niños.

No contábamos que era el último fin de semana de vacaciones de diciembre y que no sólo nosotros queríamos ir, sino miles y miles de otros curiosos que morían por llevarse su muñeco de nieve en el cofre. Fue así que estacionamos el coche a 3 km y tuvimos que hacer una larga  y cansada caminata, pero una vez que vimos unas cuantas manchitas de nieve el cansancio se tornó en pura diversión. Hicimos nuestro mini muñeco de nieve punk, jugamos guerritas y a pesar de que las manos nos ardían del congelamiento, porque nuestra vestimenta estaba lejos de ser adecuada y ni hablar de ser fashion o cool, no nos importó y disfrutamos al máximo.

La creatividad y la manera de divertirse del mexicano es única, gracias a otros que habían llegado antes, conseguimos nuestros trineos, unas increíbles bolsas de basura, una naranja y otra transparente, hermosas, finísimas y de lo mejor para deslizarse en la resbaladilla más extrema y emocionante que he conocido. El secreto estaba en el final de la bajada, unas piedras volcánicas bien picudas. Eso sí, la seguridad ante todo: 2 hombres grandotes amortiguaban la caída previniendo que cualquiera acabara en el final fatal.

Al cabo de unas cuantas horas, y mencionado anteriormente que no llevábamos un buen atuendo, los niños empezaron a congelarse y tuvimos que emprender el largo y caótico regreso al coche. Los pequeños se durmieron y los papás cargándolos como costales, otros quejándose de sus pies helados, otros muy felices porque se vieron más inteligentes y pidieron aventón y otros haciéndola de viene vienes para que la multitud de coches pudiera movilizarse.

Fue un día inolvidable, inmejorable y como decimos los que fuimos… UN DÍA MUY AL ESTILO CHEVY CHASE.

Ahora, es importante que de unas cuantas recomendaciones:

1. Traten de no ir en vacaciones, ni en puente o llegar a más tardar a las 9 am para que puedas estacionarte hasta arriba, salir temprano y los niños no tengan que caminar tanto.

2. No por hacerte el hippie se te olvide que hace mucho frío. No lleven guantes de tela, jeans, pants o pantalones de pana, porque acabarán empapados y congelados. De preferencia hay que llevar zapatos resistentes al agua y antiderrapantes. Suena obvio, pero creánme que aunque no tengas ropa para nieve debes intentar ir lo más preparado posible.

3. No se echen nunca jamás por la ‘resbaladilla del terror’, no medimos el peligro y cuando nos íbamos, un señor llegó a las piedras picudas y se lastimó.

4. Recuerda llevar lentes de sol con protección UV garantizada. Aunque no lo parezca el reflejo de la luz en la nieve puede dañar mucho tu vista.

5. Lleva muchas provisiones (agua, chocolates, alegrías, almendras, barritas) porque arriba sólo hay un señor que vende galletas a $100 pesos por paquete de 6.

6. Nosotros no fuimos al cráter porque los niños más pequeños tenían 2 años y es muuuy importante que evalúes que todo lo que sube, tiene que bajar y el regreso es difícil, sobre todo para ti que los tienes que cargar.

7. Lleva protector solar.

8. No olvides las cosas en el coche!!

9. Ir al Nevado de Toluca cuando no hay nieve también es una belleza.

10. Si regresas a la Cdmx puedes ir a comer a la Hacienda Jajalpa y terminar tu día con una comida mexicana muy rica, una cerveza o un tequilita para el frío. Nosotros siempre pedimos carnitas, barbacoa, fideos, ensaladita de nopales y es delicioso, pero hay muchas cosas más, que seguro están deli.  El jardín es enorme y los niños pueden seguir divirtiéndose en los juegos, jugar futbol, golfito o en el salón de actividades haciendo manualidades y pintándose la carita.

¿Cómo llegar?

Tomar la autopista México-Toluca hacia Temascaltepec y en la desviación a Sultepec, pasando el poblado de Raíces. De ahí tomar el camino hacia el Nevado. Al llegar hay una caseta que cobra $40 pesos para subir.

Parque del Nevado de Toluca: 01 (722) 2143786

Viajografía y fotos: Vero Ledesma