Siempre estoy en busca de nuevos destinos o experiencias que me desconecten por unos días, y no hay nada que me guste más que despertar con los sonidos de los pájaros y estar rodeada de flores, paisajes verdes o montañas.

Descubrí Amomoxtli por una foto que me encontré en Instagram. Pensé que estaba situado en otro país hasta que mis ojos cacharon que decía Tepoztlán. Según yo, conocía la existencia de la mayoría de los hoteles de la zona, así que investigué y me enteré de que lo acababan de abrir. No desperdicié mi tiempo y reservé.

El misticismo de Tepoztlán y la energía que este Pueblo Mágico emana del subsuelo, hacen que sea el destino ideal para practicar la espiritualidad. Amomoxtli, al estar construído en las faldas del Tepozteco, hará que sientas una conexión especial con la tierra. Aunque conozco bastante bien Tepoztlán, en cuanto llegué a Amomoxtli, noté que jamás había visto el Tepozteco desde ese ángulo.

La esencia del lugar es la desconexión, por lo que te recomiendo que vayas a las clases de yoga o meditación, te des un masaje, vivas la experiencia de una limpia o simplemente desintoxícate en el temazcal. Te sugiero despertar temprano y ver desde la alberca cómo el sol empieza a pintar el Tepozteco de naranja.

El restaurante del hotel se llama Mesa de Origen, donde preparan platillos con ingredientes oriundos de Morelos como algunos hongos, cecina e itacates.

Aprovecha que este hotel está a solo dos horas de la Ciudad de México, escápate un fin de semana y vive una experiencia rodeada de naturaleza y bienestar. Ten siempre presente que el principal objetivo del hotel es que los huéspedes se sientan relajados y  que sientan que están en casa. Disfrútalo.

*Amomoxtli es solo para mayores de 13 años y no se aceptan mascotas.

amomoxtli.com/

info@amomoxtli.com

+52 (739) 3950012