Gracias a la película “Tiburón” (Jaws),  lo primero que se nos viene a la mente cuando pensamos en un tiburón es esta máquina devora hombres que aparece en el momento en que dejamos de tocar el fondo o perdemos visibilidad en el mar. Pero la realidad es completamente distinta y es por eso que decidimos comprobarlo por cuenta propia buceando con los tiburones toro en Playa del Carmen.

Escogimos la tienda de buceo de Phantom Divers y comenzamos por llenar y firmar las responsivas de seguridad. Después revisamos el equipo y escuchamos a Ramón, nuestro guía, dar una introducción a la actividad que estábamos por realizar. Las reglas son simples, mantenerse en la posición asignada en el fondo, no agitar ni mover las manos para llamar la atención de los tiburones y por supuesto, no tocarlos.

El buceo que realizamos se conoce como “Shark Feeding”, es una inmersión estática a 24 metros de profundidad. Los tiburones se acercan por alimento pero sólo reciben máximo un tercio de lo que deben consumir por día. De ese modo no se vuelven dependientes de los guías y no pierden su instinto natural de cazadores.

Para mantener el orden cada proveedor tiene un horario asignado para visitar a los tiburones, por eso se les pide a los clientes llegar con mucho tiempo de anticipación. Nosotros llegamos a las 12:30 para ver a los tiburones a las 3:00pm.

Abordamos la lancha a las 2:40 de la tarde y a tan solo 300 metros de la costa, frente a la popular playa de “Mamitas”, ya estábamos en la posición exacta esperando a que el fuera nuestra hora y pudiéramos comenzar a bajar. A las 3:00 nos dejamos caer de espaldas al agua todos al mismo tiempo. Al ver que todos estamos bien, comenzamos a descender al fondo rápidamente para tomar posiciones y poder presenciar este espectáculo de la naturaleza. Quien tenga problemas para descender deberá de regresar a la lancha de inmediato porque nadie puede retrasarse. Es por eso que el requisito principal para realizar este buceo es algo de experiencia y no tener problemas para compensar.

Desde el momento que empezamos a ganar profundidad, volteamos para abajo y ya los tiburones comenzaban a rondar la zona, ¡una escena de película! Conforme fuimos llegando al fondo nos acomodamos uno al lado del otro boca abajo sujetados a la cuerda. La respiración se acelera y consumes tu oxígeno a mucha mayor velocidad que un buceo ordinario y con toda la razón.

Una vez colocados todos en posición, nuestro guía abrió un bote de comida y de inmediato atrajo la mirada de los 17 tiburones toro que tuvimos la suerte de ver ese día.

Durante los siguientes 25 minutos el espectáculo es inigualable, en cualquier dirección en la que mires hay tiburones que se acercan a pocos centímetros de ti, llegando a incluso a rozar a algunas personas con sus aleta traseras. 25 minutos pueden parecer pocos, pero rodeado de tiburones se hacen eternos

Los tiburones con los que buceamos ese día son Tiburones Toro (Carcharhinus Leucas). La totalidad son hembras que vienen a tener a sus crías año tras año. Estos tiburones llegan a medir hasta 3.5 metros de largo con un peso máximo de 300 kilogramos. Su dieta se compone de peces, tortugas, mantarrayas, aves, otros tiburones y crustáceos. La fama que tienen de ser el tercer tiburón más agresivo, después del tiburón blanco y el tiburón tigre, se debe a que viven en zonas de poca profundidad, cercano a las costas y a que pueden adaptarse al agua dulce de los ríos y nadar en ellos. Sin embargo nunca se ha registrado un accidente o un ataque en un buceo de este estilo.

La temporada de nado con tiburón toro inicia en noviembre y termina en marzo. El buceo tiene un costo de 160 USD que incluye el equipo, el buceo y 5 USD de donativo a la fundación Saving Our Sharks (SOS) la cual se encarga de la protección y conservación de los tiburones en distintas partes del mundo.

Contacto:

Nombre: Phantom Divers

Dirección: 1era Av. Norte #238 Por Calle 14, Playa del Carmen, Quintana Roo

Teléfono: +52 (984) 879 3988

Mail: info@phantomdivers.com

Viaografía: Iñigo Diego Fernández y Alain León

Fotos: Phantom Divers