Recorrimos más de 2000 kilómetros en coche para fotografiar el oasis de Cuatro Ciénegas ubicado en el centro del desierto de Coahuila, al norte del país. A 740 metros sobre el nivel del mar se encuentra uno de los más antiguos cuerpos de agua, designado patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO.  El valle que lo rodea emergió del mar hace millones de años, y se convirtió en desierto, pero el tiempo no ha logrado secar sus pozos. Un complejo sistema de ríos subterráneos y lagos cristalinos sobreviven en el árido paisaje en donde las dunas nos recuerdan a playas de arena blanca.

Existen más de 200 pozas en el valle que albergan estromatolitos vivos que contienen evidencia del origen de la vida. Esto hace de Cuatro Ciénegas un destino popular entre biólogos e investigadores de la NASA y es la razón por la región ha sido denominada como Área Protegida. Para ingresar al valle es necesario contratar a un personal de la CONANP, generalmente un biólogo o un Guarda parque.  Puedes encontrarlos en el Centro de Información del Área Protegida y en la Presidencia Municipal.

En algunas pozas como Poza La Becerra, El Churince, Los Mezquites o Poza La Ilusión se puede nadar y/o acampar. Y estando ahí es imprescindible tomarse el tiempo para explorar las gigantescas formaciones que se hacen entre las dunas de yeso en el desierto.

Como llegar:

Desde la ciudad de México hasta Saltillo por vía área. Por transporte terrestre, desde Saltillo, tomar la carretera 57 rumbo a Monclova y de ahí continuar por la carretera 30 hasta Cuatro Ciénegas.

Recomendaciónes:

Acampar, ver un atardecer en el desierto, y nadar de noche (en las pozas permitidas).

Viajografía y fotos: Fernanda Calderón y Mariana Courtney