Nos organizamos, como siempre, para hacer un viaje a un lugar inesperado. Aunque ya habíamos conocido Cuatro Ciénegas, el resto de Coahuila permanecía desconocido para nosotros. Así que nos dimos a la tarea de encontrar lo mejor que ofrecía el estado en su totalidad.

Después de mucha consideración refinamos nuestras opciones a esta ruta circular que nos dejó apreciar bellezas muy diferentes en todo el estado. Aunque nos faltaron puntos increíbles, siempre hay que dejar algo para regresar a un viaje nuevo.

Coahuila nos sorprendió por dos cosas. Primero que nada, por la grandeza de su desierto y belleza natural. Segundo, por lo poco pretencioso o “turístico” que es, dejando al viajero sentir una experiencia auténtica y diferente.

Para este viaje necesitarás:

  • Al menos 4 días
  • Coche
  • Amigos

Día 1:

Llegamos a Torreón tarde en la noche un jueves. Lo planeamos así para poder aprovechar todo el día siguiente. Nos quedamos en el Marriot y tuvimos muy buena experiencia. Lo único es que les recomendamos pagar $150 por el desayuno bueno que tiene hasta capuccino y crepas porque tienen una barra para el desayuno incluido que no se ve tan apetecible. De lo mejor que puedes encontrar en estancia sería el Marriot o el Crown Plaza según lo que nos recomendó mucha gente local.

Día 2:

Nos levantamos temprano en la mañana y emprendimos nuestro viaje hacia el Área de Protección de Flora y Fauna Cuatrociénegas. Desde la carretera comenzamos a entender porque éste es un lugar tan especial. Las montañas rocosas se elevan de los dos lados de una carretera poco transitada y el desierto comienza a hacer su magia.

Lo primero que hicimos llegando a Cuatro Ciénegas fue ir al hotel a hacer check-in y refrescarnos. Fueron como 3 horas de carretera y ya teníamos hambre otra vez. Comimos un tentempié y regresamos a la exploración de las muchas atracciones del lugar.

Nuestra primera parada fue la famosísima Poza Azul, altamente protegida por su importancia científica. La Poza Azul cuenta con especies de animales que solo se encuentran en la región, como la Mojarra de Cuatro Ciénegas y el Pez Cachorrito, así como estromatolitos y algas unicelulares que han sido estudiados por la NASA. Por esa razón no se puede nadar ni tocar, sólo admirar. Nos tocó un día bastante soleado lo cual es bueno para poder fotografiar las pozas y se vea bien el agua cristalina con colores similares a algún cenote del Caribe.

De ahí nos llevaron a un lugar muy especial llamado El Mojarral. Es un área privada en la que pudimos nadar y hacer kayak. Ya saben como nos encanta el kayak. Es impresionante estar en oasis, literalmente, en medio del desierto, y ver la riqueza natural que emana de agua tan fresca.

Gran parte del día fue disfrutar de la temperatura perfecta del agua de las pozas por el calor que puede llagar a hacer en Coahuila. Es ideal para irse a relajar, llevar alimentos y bebidas de manera responsable (nunca dejen basura).

Impactados e impacientes por conocer más, salimos corriendo a Las Minas de Mármol, (uno de los puntos más importantes del viaje) antes de que se metiera el sol. La verdad no pensamos que fuera a ser algo visualmente tan atractivo, pero resultó ser de lo mejor que hicimos.

Las minas fueron abandonadas por ahí de 2008 y ahora son un escenario impactante de la zona. Recomiendo mucho ir cuando la luz se atenúa y puedes ver el atardecer enfrente del valle. Jugamos felices hasta que era de noche y regresamos al hotel a dormir.

Día 3:

Nos despertamos con la grata sorpresa de esta vista en la Hacienda 1800, el hotel boutique en el que nos estábamos quedando. Es un hotel nuevo y de lo mejor que puedes encontrar en la zona. No podemos recomendarlo más. La comida está deliciosa, la gente es muy amable y los cuartos cómodos con baños increíbles. Nos queríamos quedar todo el día pero había mucho más que explorar.

 

Salimos hacia las Dunas de Yeso, en dónde se suponía que sólo íbamos a estar 1 hora máximo. Es difícil expresar lo bonito de ese lugar, el contraste del blanco con el azúl del cielo, las plantas desérticas, el silencio. Estuvimos alrededor de 2 horas hasta que el calor y la deshidratación nos sacaron de ahí. Por eso les recomendamos mucho llevar sombrero, agua y protector solar para poder disfrutar de esta zona totalmente surrealista.

Es importante saber que los horarios son de 10am a 5pm y que a veces llegan muchos turistas a la vez. Traten de no ir a la mitad del día.

Saliendo de las Dunas de Yeso tuvimos un tramo de carretera como de 3 horas hacia el sureste. Gran parte de la experiencia de un Road Trip con amigos es la convivencia en el coche. En este caso eramos 10 así que rentamos una Sprinter y fue muy divertido.

Prepara una buena playlist para el camino, trae snacks, un cable auxiliar, y una forma de cargar las baterías en tu celular y/o cámara ya que vas a querer pararte en medio de la nada a tomar muchas fotografías.

Finalmente llegamos a las Termas de San Joaquín, un hotel que tiene unas aguas termales subterráneas. Llegamos un poco tarde pero estuvo increíble descender a las aguas termales, que se sienten un poco como catacumbas, con poca luz. También nos dio la oportunidad de tomar fotos divertidas dentro del espacio con arquitectura tipo romana que transporta a otra época y con poca gente alrededor.

El agua sulfurosa de las termas está muy caliente, emerge de la tierra y se puede llegar a calentar hasta 42°C. Era justo lo que necesitábamos para relajar los músculos después de tanta intensidad de actividad en Cuatro Ciénegas. También nos sirvió tomar un Tequilita en la cantina del hotel.

Salimos en la noche a la velada astronómica en la que pudimos ver Júpiter y la Luna desde unos telescopios. El observatorio está increíble también. Un excelente espacio para convivir bajo las estrellas.

Día 4:

Era ya domingo, nuestro último día en Coahuila, así que nos despertamos temprano para salir a Parras, la tierra de los vinos. Llegamos a Casa Madero y tomamos el tour. Les recomendamos ampliamente que a menos que nunca hayan visto el proceso del vino, dediquen su tiempo a probar los vinos en vez de hacer el tour. Tiene partes muy bonitas pero saben que a nosotros nos gusta viajar de manera diferente. El tour puede llegar a tardar un buen rato y también vale la pena salir al centro para comer y conocer el pueblo mágico. A nosotros apenas nos dió tiempo de poder hacer todo en un día considerando que veíamos desde las termas.

De ahí fuimos a hacer una cata de vinos a Casa de Leo y a Rivero González. Pasar un día haciendo catas de vino es de lo más bonito y divertido que se puede hacer. Nos hubiera gustado tener más tiempo para disfrutar.

Comimos muy rico en el Hostal El Farol, una casa tipo hacienda muy bonita y donde también puede uno dormir. Después nos dirigimos al aeropuerto, agotados y tristes de terminar el viaje. Tomamos un vuelo de las 8 de la noche y la verdad sí nos dio tiempo de aprovechar el día y llegar a la Ciudad de México relativamente temprano.

Si quieren hacer esta experiencia o algo similar les recomendamos coordinarse con SERTUCO. Ellos nos ayudaron con todos los hoteles, transportes y actividades, y saben de turismo como pocos en Coahuila.

Tel: +5218661123438

dmcdecoah@hotmail.com

Nota:

En nuestra investigación aprendimos algo muy interesante, que trístemente se mantendrá pendiente. Coahuila comparte con Texas un Área Natural Protegida transfronteriza. Del lado de Estados Unidos se llama Big Bend National Park. De nuestro lado, Maderas del Carmen. Para llegar a Maderas del Carmen lo mejor es volar a Saltillo o Torreón, rentar un coche (o más recomendable, servicio de transporte) y manejar alrededor de 10 horas, varias de ellas por terracería. De otra forma, lo mejor es volar a El Paso, Texas y manejar alrededor de 6 horas hasta Big Bend National Park. Una vez ahí hay miles de oportunidades para hacer senderismo, avistamiento de fauna (incluyendo águilas reales y borrego cimarrón), y kayak en el Río Grande en un enorme cañón. Un día haremos ese viaje, pero por mientras, les dejamos el dato.

También nos faltaron las Dunas de Bilbao y más tiempo en el pueblo mágico de Parras, por las que tendremos que regresar.

Agradecemos muchísimo a Msquare por invitarnos a este increíble viaje.

Artículo y fotos: Ana Paula Álvarez y Mariana Courtney