Chiapas es uno de esos lugares que te quieres comer enterito en unas vacaciones.  Hay mucho que ver y conocer, pero aunque las distancias son cortas, las horas de traslado son largas. El coche es más que necesario y viajar en carretera es parte de, así que a educar a los chamacos comodinos de hoy en día y enseñarlos a disfrutar de los paisajes del camino.

Partimos de la Cd. de México hasta San Cristóbal de las Casas, 12 horas suena mucho, pero saliendo temprano y haciendo una o dos paradas para comer y estirarse, es suficiente para aguantar. Pasando Córdoba y Orizaba, no hay nada en la carretera para comer hasta la Presa Nezahualcóyotl en el Puente Chiapas. Si pueden aguantar el hambre y comer ahí, les recomiendo pedir una Tenguayaca al mojo de ajo, un pescado tipo mojarra que está delicioso.

Primera parada: San Cristóbal de las Casas

Hicimos base 4 días en San Cristóbal, una de las ciudades más bonitas y representativas de la cultura de nuestro país. La combinación de su arquitectura colonial con el color de las vestimentas de los tzotziles y tzeltales, te hace enamorarte del lugar en un segundo.

Caminando, curioseando y comiendo se conoce San Cristóbal.  Es una ciudad que tiene mucha onda. Sus calles peatonales están llenas de cafecitos, bares y restaurantes; tiendas de artesanías y textiles divinos, de donde seguro saldrás con una camisa o un poncho envidiable.

Hay que empezar con una visita al mercado, ahí está todo el folklore; la comida, las artesanías, los colores y la gente, te hacen un resumen del lugar y es un parteaguas de tu viaje para interesarte en su historia y costumbres.

¡Querrás comprar y comerte todo! Empiezas con lo típico… un elote,  un gaznate, una pulserita para el niño, una camisita bordada para la niña, un quesito para la botana y terminas comprando flor de Jamaica fresca porque nunca la habías visto, piñuelos porque nunca los habías probado ni escuchado, verdura y fruta porque todo es orgánico y ahí te quedas por lo menos 1 hr probando y platicando con la gente hasta que tus hijos ya hartos piden auxilio para salir de ahí.

Les recomiendo comer en el restaurante Tierra y Cielo, un lugar muy bonito en una casa antigua y en el centro de la ciudad, en donde podrán descansar y probar lo mejor de la gastronomía chiapaneca.

Contempla la época en la que viajes, porque aunque es hermoso, en temporada alta puedes salir huyendo de la cantidad de gente.

Para más información visita el artículo de San Cristóbal de las Casas aquí.

Actividades cerca de San Cristóbal:

Cascada El Aguacero

Esta impresionante cascada cae sobre unos escalones de piedra en medio de la jungla con un paisaje alucinante del Cañón del Río la Venta. Se encuentra en la Reserva de la Biósfera El Ocote a 2 hrs de San Cristóbal de las Casas.

Para más información visita el artículo de la Cascada del Aguacero aquí.

Escalar en el Cerro de Don Lauro

Hay varios lugares para escalar cerca de San Cristóbal, el chiste es conseguirte un buen guía que además de cuidarte y apoyarte, se adapte a tus necesidades, tenga experiencia con niños y parte importante, que no sea muy carero.

Vértigo Rock Climbing es perfecto para expertos y para un plan en familia.  Su objetivo es desarrollar más este deporte en San Cristóbal, por lo que han hecho rutas en distintos lugares y con diferentes niveles de dificultad.

La vista de arriba es espectacular, de un lado podrás ver San Cristóbal y del otro un bosque verde súper tupido. Para expertos, novatos y niños es la mejor opción y una actividad diferente que no a muchos se les ocurre.

Para más información visita el artículo del Cerro de Don Lauro aquí.

El Arcotete

Dentro de los bosques altos de Chiapas, a 15 min de San Cristóbal, se encuentra El Centro Ecoturístico El Arcotete, en donde se pueden hacer varias actividades como picnics, paseos a caballo y en lancha , bici de montaña, tirolesa, rappel y lo más bello visitar el Arcotete, un arco de piedra impresionante con paredes de 40 m de alto, rodeado de bosque y por donde cruza un río debajo de él.

Te recomiendo organizar media mañana aquí, para después ir a las Grutas del Mamut que están muy cerca.

Para más información visita el artículo del Arcotete aquí.

Segunda parada: Lagunas de Montebello

Las Lagunas de Montebello, son uno de los atractivos turísticos más famosos de Chiapas por sus colores y formaciones montañosas que los rodean.

De San Cris a las Lagunas son 3 horas de camino. Hay que ir preparado, porque el clima es muy cambiante y como te puede tocar un sol divino te puede tocar frío, nublado y lluvioso.  Como a nosotros, nos tocó un día muy gris y no pudimos ver las distintas tonalidades de verdes y azules de las lagunas, pero organizamos un paseo a caballo dentro del bosque y fue verdaderamente espectacular. Para empezar los niños aman los caballos y eso ya lo hace especial, el camino está lleno de árboles con orquídeas y bromelias. Fuimos también a 2 cenotes,  uno llamado Agua Zarca y el otro Agua Tinta y dependiendo del tiempo que tengas, puedes visitar otras lagunas.  Mi favorita es 5 Lagos,  es verdaderamente una vista hermosa de 360 grados.

Que no te intimide el clima, porque éste lugar es asombroso como sea.

Vale la pena quedarse una noche en alguna de las cabañas, para disfrutar al 100 éste lugar.

Tercera Parada: Selva Lacandona

Prepárate para las siguientes 3 horas de camino de Las Lagunas hacia el Centro Ecoturístico Las Guacamayas.  El paisaje es alucinante, trata de no manejar de noche y contemplar el tiempo de llegada, para que puedas disfrutar de la vista tan hermosa.

La mejor de las mejores experiencias de naturaleza. Despertar con el rugido de los monos aulladores y el canto de las guacamayas, no tiene precio. Sientes cosquillas en el estómago de sólo escucharlos, despertarás a toda la familia y tus hijos tendrán esa sonrisita nerviosa de emoción.

Haz la caminata por la selva, podrás ver monos araña, , aulladores, ceibas de 900 años y especies de aves como el águila calva.

El tour en lancha por el Río Tzendales fue uno de los favoritos.  Todo es alucinante; el paisaje, los cocodrilos, los monos, las cascadas, el color del río. ¡Todo! Y más divertido aún si al lanchero le gusta lo extremo y le mete a todo lo que da a la panga para subir y bajar las cascadas como río salvaje.

Hay dos hoteles que me encantan:

– Hotel Ara Macao Las Guacamayas.

Tel. +502 515 79610
www.ecoturismoaramacao.com

– Hotel Lacandonia

Tel. +52 993 315 1423

MOVIL: +521 993 196 8815

lacandonia1@outlook.com

Actividades en la Selva Lacandona:

Yaxchilán

Mágica, poderosa y misteriosa ciudad, sonorizada con rugidos de monos aulladores,  el cantar de las aves y el viento que choca contra las hojas de los árboles.  Escondida entre la densidad de la selva y estratégicamente ubicada frente al río, es definitivamente mi zona arqueológica favorita de la ruta maya.

La arquitectura es arte puro. Entras por un laberinto, para llegar a la Gran Plaza y  entrar a éste mundo de construcciones majestuosas que te atrapan y te hacen transportarte e imaginarte cómo era la vida en ese entonces. Realmente alucinante recorrer los diferentes conjuntos todos conectados entre caminos por la selva.

Al llegar a la Gran Acrópolis, tienes que sentarte y contemplar el lugar a detalle. Quédate callado, ve los monos saltar de una rama a otra, siente la paz y tranquilidad que te regala éste lugar.  Hasta los niños pudieron hacer silencio unos minutos y creo que lo disfrutaron bastante. No les interesa mucho que les cuentes la historia o que les pidas que se fijen en los edificios y esculturas, para ellos subir, bajar, correr, rugir como mono y columpiarse en las lianas es la diversión.

La visita te tomará dos horas y media aproximadamente, ya incluyendo el trayecto de 30 minutos en lancha por el río Usumacinta. También lo vas a disfrutar, puedes saludar a nuestros vecinos guatemaltecos del otro lado del río, observar la fauna y la flora o echarte una pestañita fugaz que siempre se necesita cuando se viaja y se madruga.

Palenque

Ciertamente es maravilloso y una parada obligatoria si nunca has ido, pero tristemente ya está invadido por dentro y por fuera de comerciantes que te atormentan con la vendimia y sus juguetitos con sonidos de jaguar y pajaritos. Pero para no desanimarte y recuperar el encanto tienes que tomar después un tour por la selva de alrededor y conocer el resto de la ciudad. Cuántas veces te has preguntado ¿y dónde vivía la gente?

Gabriel, el guía, es lo máximo y todo un personaje, te mostrará el otro lado de Palenque, en donde van pocos turistas. Al adentrarte en la selva podrás ver piedras de ruinas; te contará algunas historias del lugar; te curará cualquier achaque con las plantas del camino; te hará comer termitas directito de su panal que te dejarán un aliento muy perfumado; descubrirás un templo olvidado; escucharás a los monos; pero lo mejor es que te meterá por un acueducto maya que te llevará a la lavandería más increíble que hayas visto; una piscina hermosa en medio de la selva con agua cristalina y rodeada de vegetación.

Los niños no lo pensaron ni 2 segundos, se quitaron los pantalones y a chapotear en calzones.

Súper recomendable. Hay muchos lugares que descubrir ahí dentro, éste fue una probadita para niños, pero tiene paseos un poco más extremos y largos que son inmejorables.

Contacto:

Gabriel May (guía profesional)

Cel: 0052 (916) 118 38 28

mayaselva009@gmail.com

Facebook: InlakeshAlakem

¿Dónde Dormir?

Hotel Chan Kah: Un hotel muy lindo, rodeado de vegetación y 33 hectáreas de reserva ecológica. Tiene todos los servicios, alberca, restaurante, sala de juegos, juegos para niños, spa y temazcal.

www.chan-kah.com.mx

+521 (916) 345 11 34

01 800 714 32 47

Viajografía: Vero Ledesma
Fotos: Vero Ledesma y Mariana Courtney