En un inmenso valle en la tierra de la Vainilla, el Tajín resaltará en mi memoria como uno de los sitios arqueológicos más interesantes a los que he ido. Es un sitio que se siente diferente- no se si es por su extensión, por la forma de sus pirámides, o sus diseños, pero de alguna manera mantiene un enigma, algo que te hacer querer saber más de la cultura que ahí vivió. Lo más especial es la “Pirámide de Nichos”, reconocida como obra maestra de la arquitectura antigua mexicana y americana por la UNESCO.  Es una pirámide de 7 pisos, que se mantiene con un nivel de detalle impactante, con ventanas y nichos en toda su extensión.

El Tajín, o la ciudad del trueno, fue la ciudad más importante del imperio Totonaca después de la caída de Tenochtitlán. Hoy se mantiene como el sitio arqueológico más importante del golfo y el de mayor extensión. Cuenta con más de 168 estructuras, 27 templos y 17 juegos de pelota (algunos aún se mantienen bajo tierra). Puedes caminar por horas y no llegar a ver todo lo que hay. Especialmente si hay mucho sol – no lo lograrás.

En la carretera México- Tuxpan es rapidísimo llegar al Tajín. Es un viaje que antes tomaba más de 8 horas y ahora puedes hacer en un fin de semana.

Cómo llegar:

Sigues la autopista México- Tuxpan hasta pasar el entronque con Poza Rica, de ahí te desvías a Papantla y sigues los letreros al Tajín.

Tiempo estimado de viaje: 4 hrs

Casetas: 200

 

Recomendaciones:

Ten cuidado con el sol- hay poca sombra y te puedes insolar fácilmente – (esto no es sólo para extranjeros).

Lleva agua – la región es muy calurosa y te dará sed en el trayecto.

Usa sombrero o algo que te tape la cara del fuerte sol. También ayuda para que aprecies mejor las ruinas.

Usa ropa ligera.

¡No olvides el bloqueador solar!

Viajografía y fotos: Fernanda Calderón y Mariana Courtney

Instagram: @walkingfer @lacurnis