Tras el auge del Mezcal en México comienza a ser indispensable ilustrarnos sobre el tema. Mezcal Amores invitó a Walking México a aprender sobre el proceso del Mezcal. Es extraño lo poco que sabíamos de esta bebida que con tanta frecuencia se consume en México. Después de seguir todos los pasos requeridos para hacer mezcal perfecto, comenzamos a apreciar más conscientemente cada trago de esta poderosa bebida.

Para hacer mezcal se comienza con la jima. Asumiendo que ya tenemos un plantío de agaves que maduró de 8-20 años (dependiendo de la especie). Una vez que el agave florece se tiene que cortar para evitar que el azúcar se envíe a la flor. Expertos jimadores lo despojan de sus ramas y dejan sólo el corazón o la piña. Es un proceso laborioso, pasado de generación a generación.

Los agaves se transportan del campo al palenque, donde se llevará a cabo el resto del proceso. Las piñas se cortan en cuartos y se apilan para el cocimiento. Normalmente se cuecen alrededor de 7 toneladas, alrededor de 140 piñas. Para esto se necesita una tonelada de madera, una tonelada de piedras de río, las piñas de agave, y una lona. Se cuece por 5 días y se pasa al molino.

El proceso de molido de Mezcal Amores se sigue haciendo a la antigüita con caballo y taona (piedra cilíndrica) para asegurar un molido perfecto. Así se extrae el líquido de los agaves cocidos que pasa a la etapa de fermentación en barricas. El líquido fermentado pasa a destilación y a embotellar.

Todas las etapas afectan el sabor final del mezcal, es el Maestro Mezcalero que lleva esta responsabilidad supervisando paso a paso cada etapa.

Fotos tomadas con Canon 6D