En 1931, Don Joaquín Redo y Balmaceda compró una propiedad remota en las faldas de la Sierra de los Ajos. Después de décadas de trabajo y buenos tiempos se ha convertido en un rancho familiar abierto a visitantes de todo el mundo que buscan gozar en tranquilidad y seguridad y entrar en contacto con la naturaleza.

Rancho Cerro Colorado, ha recibido a todo tipo de huéspedes en los últimos 80 años. Se cuenta que incluso el presidente Ronald Reagan tenía un especial amor por el lugar. En su extensión de 14,000 hectáreas podía sentirse libre y alejado del mundo.

Por su ubicación entre montañas y tierras bajas, un fenómeno natural denominado Islas del Cielo, el rancho goza de un microclima con las cuatro estaciones del año a la vez. Hay partes desérticas con cactáceas ancestrales; más arriba te encuentras en medio de bosques; a lo alto de las montañas hay nieve en invierno; en verano los arroyos fluyen. Los animales gozan de esta diversidad y transitan libremente. Puedes encontrar más de 150 especies de aves, pumas, osos, venados, jabalíes, zorros, y mucho más. Si eres amante de la observación de fauna, este es un lugar para ti.

Una vacación en Cerro Colorado se vive entre desayunos en el rancho, caminatas, montada a caballo, visitas a pozas y manantiales, picnics en el campo, y preciosos atardeceres. También se puede disfrutar en la casa en donde hay albercas, padel tenis, tiro con arco, o escopeta entre otras actividades.

Esta fue nuestra experienciaí:

Día 1 – Después de desayunar hicimos una caminata de alrededor de 3 horas y llegamos a un manantial con una cascada.

Nos esperaba un picnic con carne asada bajo un un árbol. El regreso nos detuvimos sobre un monte para ver las vistas de naturaleza hasta el infinito. Llegamos al casco donde nos esperaba una alberca enmedio de un jardín de manzanos y un campo para tiro con arco. La cena fue en el comedor principal del rancho rodeados de imágenes de la historia y relatos de las aventuras de los visitantes.

Día 2 – Fuimos en coche todo terreno a un lugar en donde empezamos a caminar.

Llegamos a un manantial y un poco más allá a unas grutas.

Nuevamente nos esperaba el picnic para comer junto a un arroyo. Regresamos al casco del rancho para jugar un torneo de padel tenis. La cena fue al aire libre, en un jardín rodeados de miles de velas para después hacer una caminata a la capilla donde nos esperaban a la luz de veladoras con música clásica para ver la vía láctea. Algo espectacular.

Día 3 – Nos llevaron temprano en coche todo terreno a la sierra del rancho donde iniciamos una caminata sobre la cama de un río hasta llegar a una antigua mina donde hicimos un picnic ligero.

Ahí nos esperaban con los caballos para regresar montando en el atardecer entre las montañas hasta llegar al anochecer al casco del rancho.

Información:

El Rancho se renta para retiros, empresas, o familias.

Cuenta con 18 cuartos.

Recomendamos ir mínimo 3 noches para desconectarse del mundo en el que vivimos.

¿Cómo llegar?:

Vuelas a Hermosillo ahí se puede rentar una camioneta para llegar al rancho ó rentar una avioneta para aterrizar en el aeropuerto de Cananea que está a 35 minutos del rancho.

Para arreglar el transporte desde y hacia Hermosillo pueden contactar a esta empresa de transporte: http://transportesaviles.com.mx/rentadevans

Contacto:

http://www.cerrocoloradoranch.com/

Viajografía: Bego González y Mariana Courtney

Fotos: Bego González