Tras la muerte de Buda las Stupas evolucionaron de ser monumentos funerarios en los que se mantenían los huesos o reliquias de un rey a tomar lugar como altares religiosos. Ahora son localizadas en puntos estratégicos para conectar a la gente; para honrar a los vivos. Se erigieron para recordar a la gente que la semilla de la iluminación se encuentra en todos.

El lugar en el que se levanta la Stupa se convierte en un espacio para frenarte en tu camino, para brindar una pausa al peregrino, para reflexionar y conectarte con lo sagrado.

La Stupa de la Paz se encuentra en Avándaro, a unos kilómetros de Valle de Bravo. De su construcción estuvieron a cargo arquitectos, albañiles y Lamas tibetanos que cuidaron las instrucciones de códigos tradicionales, de más de 2500 años de antigüedad. Fue la primera Stupa Budista en México.

Los tibetanos creen que si caminas alrededor de la stupa, en sentido de las manecillas del reloj, mientras piensas con fuerza en un deseo positivo, este se te cumplirá.

Cómo llegar:

Desde el DF se toma la carretera México-Toluca. Toma uno la desviación a Valle de Bravo. Se toma la salida a Avandaro. Al llegar al Pueblo de Avándaro, hay que preguntar por el Velo de Novia o el campo de golf Izar.  Pasando el Velo de Novia se verá a mano derecha una desviación que dice Cerro Gordo (después de la salida a Izar). Subiendo por la calle a Cerro Gordo verás a unos kilómetros a mano derecha un letrero que señala la desviación hacia Pinal del Marquezado. Aquí empiezan a haber señales de la Stupa de la Paz. Es una calle de terracería. Sigue el lado izquierdo del camino por  alrededor de 2.1 km y llegarás a la Stupa.

Viajografía y fotos: Fernanda Calderón y Mariana Courtney

Instagram: @jufercalderon @lacurnis