El Recorrido

Llegamos a un embarcadero cerca de Cuemanco, donde nos esperaba José – de Restauración Ecológica y Desarrollo (REDES) – en una trajinera muy distinta a lo que vemos normalmente, sin las vivarachas coronas de flores y pintada de un azul turquesa tan vivo que contrastaba con absolutamente todo nuestro alrededor.

Se sentía una paz muy poco frecuente en la gran Ciudad de México. Nos encontrábamos en el corazón de Xochimilco y lo único que escuchábamos era el motor sutil de la trajinera (sí, ésto se ha modernizado), las cumbias repentinas y lejanas de las casas alrededor y el aleteo -y cacareo- de las garzas que sobrevolaban el canal.

Creo que nunca me había cuestionado a profundidad la función de las chinampas. Los de REDES nos contaron que surgieron como un método de cultivo y de expansión territorial para los Mexicas que permitieron que vivieran en la zona lacustre del Valle de México. Las chinampas son estudiadas alrededor del mundo por su importancia para la agricultura. Están hechas de capas de lirio, lodo y otra materia orgánica, con las que se llena un espacio entre estacas de madera dentro de un lago. Se terminan con una capa de tierra en la superficie. Como una isla creada por el hombre al estilo de lasaña.

Durante el recorrido Elsa, Erika y Eric nos explicaron la función de las chinampas como espacios, además de para agricultura, para recreación y práctica de actividades ancestrales. Todo se hace alrededor de la conservación de los ecosistemas dependientes de ellas. Poco a poco nos fuimos adentrando al corazón de los canales, el día era soleado y se sentía la humedad característica de Xochimilco.

La Chinampa

Finalmente llegamos a la chinampa de REDES para vivir la experiencia que tenían preparada para nosotros. Caminamos entre las hortalizas, donde destacaba la belleza de las lechugas.

Una vez que dejamos nuestras cosas en la bella y fresca palapa al centro de la chinampa, nos dispusimos a conocer más sobre la asociación. Elsa nos explicó que REDES A.C. realiza recorridos guiados y actividades agrícolas en una chinampa para mantener la tradición chinampera viva así como la conservación de especies endémicas. La información que se genera de estas prácticas y recorridos forma parte de una investigación científica en colaboración con la UNAM. Para conocer más sobre el proyecto, pueden visitar este artículo.

Después de la entrevista, nos dispusimos a realizar el recorrido por la chinampa entera, aproximadamente 600 ó 700 m2. Nos desplazamos entre los surcos para conocer de fondo los distintos tipos de cultivos. Vimos: jitomate, cebollín, zanahoria, rábano, betabel, cilantro, cebolla china, espinaca, lechuga, acelga, perejil, y un sinfín de hierbas medicinales y de olor como el cedrón, menta, hierbabuena, manzanilla y romero. Para cuidar la fertilidad de la tierra, se rotan los cultivos después de cada cosecha. El policultivo evita que el suelo pierda sus propiedades.

Después del recorrido, encendimos la leña del enorme comal que forma parte de una bella y planeada cocina rural, y calentamos la comida que Elsa había preparado.

El menú:

deliciosas tortitas de espinaca con amaranto, arroz rojo con verduras, y una increíblemente fresca ensalada con lechuga italiana, sangría, espinaca, ajonjolí tostado y miel de abeja. Mi paladar no podía creer ese delicioso toque de dulzura que se puede apreciar en una lechuga orgánica.

Mientras comíamos, los chistes y las charlas informales comenzaron a crear un lazo entre todos, parte de lo que hizo nuestra experiencia verdaderamente enriquecedora. Mientras, mi cabeza iniciaba a hacer conclusiones sobre la hermosa experiencia que acabábamos de vivir, mi corazón estaba conectado a la tierra, y por más irónico que parezca, las chinampas te hacen sentir que un pedacito de tierra fértil es lo único que necesitamos para vivir, y vivir bien.

Después de esta increíble experiencia, nos quedó claro que este tipo de turismo bien cuidado y aplicado, realmente puede mover la forma en que una sociedad percibe el mundo que nos rodea. Las chinampas representan más que un sistema de cultivo, son la viva imagen de que el trabajo colectivo, la amabilidad, respeto y amor por nuestro entorno, pueden generar un estilo de vida sustentable en caso de haber condiciones extremas de supervivencia.

Reflexión

Xochimilco es ejemplo de sustentabilidad, tanto para consumir como para producir en la zona del Valle de México, y se ha mantenido así gracias a la ardua labor de las productoras y productores del campo. El fenómeno gastronómico simplemente no existiría sin las mujeres y hombres que trabajan la tierra, y además de agradecerles, es necesario valorarles, apoyarles y defender el territorio que cada uno de ellos se ha dedicado a trabajar casi desde el inicio de sus días.

La tarde en que llegué a casa, después de haber vivido la experiencia REDES y de recorrer la ciudad de México en un auto, observando las decenas de mercados y las toneladas de comida producidas en masa que pasaron frente a mi vista en diversos camiones, me di cuenta de que la vida en la ciudad implica el desconocimiento del origen de TODO lo que comemos. ¿Cada cuánto nos cuestionamos sobre la calidad y el origen de lo que le estamos proveyendo a nuestro cuerpo?

Si quieres visitar este proyecto contacta a:

Restauración Ecológica y Desarrollo A.C. (REDES)

Facebook: https://www.facebook.com/redeseco/
Página: http://www.redesmx.org/
Teléfono: +52(1) 552300-5098
Artículo y fotos: Ale Villagrán, Fernanda Ramírez Dani Carrillo de La Mano del Mono