Oaxaca, ofrece actividades para impresionar a cualquiera. Sí nunca has ido a esta hermosa ciudad puede parecer abrumador todo lo que hay que ver y hacer. Hicimos un road trip de 4 días basándonos en la ciudad de Oaxaca y este fue nuestro recorrido:

Día 1:

Nos lanzamos a las cascadas petrificadas de Hierve el Agua, si te gusta lo natural, como este lugar no hay otro. Estas impresionantes formaciones de carbonato de calcio están en medio de las montañas de Oaxaca y se encuentran un tanto aisladas lo cual las hace únicas. Lo mejor es llegar muy temprano para evitar los gentíos y poder tomar la foto perfecta.

De regreso a la ciudad recorrimos las calles del centro en donde se pueden encontrar muchas artesanías y productos oaxaqueños; cerramos tomando un par de mezcales en la terraza del Pitiona, frente a la catedral de Santo Domingo.

Día 2:

Fuimos temprano a descubrir la Zona Arqueológica de Monte Albán; una de las más grandes de México y a tan solo 10km del centro de la ciudad. Con un guía del INAH que contratamos ahí mismo, pudimos recorrer el sitio viendo los puntos más importantes, incluyendo la zona del juego de pelota. Además de ser culturalmente impresionante, Monte Albán ofrece vistas preciosas de la Oaxaca.

Ya en la ciudad continuamos recorriendo y descubriendo lugares interesantes, entre ellos, visitamos la pequeña casa donde vivió Benito Juárez. Se recorre rápido y vale la pena visitar el desconocido lugar donde vivió un personaje tan famoso de la historia mexicana.

Día 3:

Decidimos recorrer algunos sitios de la ruta del mezcal, empezamos por el punto más lejano visitando la Zona Arqueológica de Mitla, impresionante por sus complicadas y únicas grecas. Seguimos la ruta parando a degustar mezcales en Casa Espadín, un palenque en donde te muestran el arte y la tradición detrás del proceso de elaboración del mezcal y donde puedes probar muchos mezcales diferentes; La última parada de la ruta fue en Teotitlán del Valle, imperdible por sus famosos sus telares oaxaqueños.

Día 4:

Temprano visitamos el ex convento de Santo Domingo, eterno icono de Oaxaca, aprovechamos también para despedirnos de la ciudad visitando el impecable Jardín Etnobotánico (vale la pena comprar los boletos con anticipación ya que el cupo de cada visita guiada es limitado).

Saliendo del jardín emprendimos camino a San Martín Tilcajete, pueblo donde se producen los alebrijes. Paramos en el taller de Jacobo y María de los Ángeles, este lugar no se lo pueden perder, es una de las casas artísticas más importantes en elaboración de alebrijes. Cada uno es una obra de arte, hay incluso algunos con detalles en oro y plata y nos comentaron que tardan mínimo un año en hacerlos.

Después de visitar este magnífico taller, emprendimos nuestra vuelta a la Ciudad de México, felices por todo pero con ganas de más.

Viaografía: Iñigo Diego Fernández

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