Antes de llegar a este lugar en las costas de Jalisco, la única información que yo tenía era que era un pueblo con playa y la única manera de llegar era por agua. Sonaba como una pequeña aventura.

Al llegar sentí que estaba en un set de película. La playa es pequeña, el pueblo es pequeño, pero el lugar es espectacular. No hay edificios grandes ni coches y la gente es tan amable que enseguida te hacen sentir en casa. Después de pasar el desemboque del río al mar, puedes subir al pueblo de caminos angostos y paredes coloridas que se encuentra con la exuberante selva. Las casas están llenas de plantas, flores, olores. Muy cerca se encuentran algunas cascadas que también se pueden visitar a caballo o caminando. Y por la noche, el cielo estrellado combina con las luces fluorescentes que aparecen debajo del mar.

Cómo llegar:

Para llegar a Yelapa desde la Ciudad de México, se toma la autopista número 120 que va a Guadalajara. Posteriormente tomar la carretera número 15 con dirección a Tepic, continuar por la carretera 68 hacia Las Varas que entronca con la núm. 200 hacia Puerto Vallarta. En Puerto Vallarta es necesario tomar una lancha para llegar a Yelapa, ya que la única forma de llegar es por mar.

Viajografía por: Camila Saavedra